El Rioja de Blog en Blog

Gobierno de La Rioja

20 Sep, 2009

La vista y el territorio camaleónico

Publicado por: Manuel Gago. En: General


Fotos: Sole

(También publicado en Capítulo 0)

De las muchas veces que he atravesado La Rioja en camino hacia algún sitio yo tenía la percepción de que estaba ante un territorio camaleónico: una sucesión en la que se alternaban pequeños pueblos coronados por cerros y campanarios, y vastas extensiones alfombradas de viñedo que cambiaban de color en función de la estación. La hegemonía de la viña en el campo, extensa, otorgaba a todo en esta tierra una apariencia arcillosa, que se hacía más o menos intensa en función del tiempo. Sin embargo, cuando uno se detiene, ese marcador se hace más lento, y de la paleta de un pintor invisible esta arcilla se va mezclando con texturas y colores salidos de la tierra y los hombres.


La viura a punto de ser cosechada


El río Ebro a su paso por Finca Valpiedra


Frutales y huertas en Briñas

La Rioja es el blanco grisáceo y vertical de la Sierra Cantabria, quizás en la zona más conocida porque a su alrededor pasan las autopistas. Pero también es el dramático rojizo de las cortadas de la Rioja Baja alrededor de Quel, es el color verdoso y azulado de un Ebro que por aquí baja manso y en crecimiento; también lo es el verde feliz e exhuberante de las numerosas huertas que rodean los pequeños pueblos como Briñas, y que son capaces de dar vegetales de un sabor tan intenso que te hacen reparar en que habías olvidado el intenso sabor de las hortalizas y verduras -aquí los tomates son tomates plus-.

En realidad, en la comida tradicial riojana se contienen todos los colores de esta región; lo que se sirve a la mesa es lo que ves cuando cruzas el territorio en coche o te sientas en un otero coronado por una ermita a observar el paisaje. El que inventó el pimiento, tuvo que ser de aquí, por ejemplo. Estos pimientos, conservados en aceite, se asan; la gente los sigue comprando por “cientos” (literal) en los mercados, para asarlos y conservar a lo largo del año como acompañantes de las carnes y lo que se tercie. Son una pasada de buenos, una explosión de color verde y rojo en los cuencos de barro. Paisaje gastronómico: Están los tonos blancos de las patatas a la riojana, están los pardos de la morcilla, los rojos vibrantes del chorizo, están las chuletillas de cordero asadas en brasa de sarmiento: estas últimas son un sabor totalmente único, y con el asado cogen el propio color del enrevesado sarmiento. Todo lo que se come se corresponde con las grandes notas de color de la tierra.

Una gran finca de una mujer independiente


Alicia Rojas. Fotos: Manuel Gago

Observamos. Desde Logroño, nos desplazamos a la Rioja Baja, dejando atrás las montañas de Sierra Cantabria y entrando en un territorio más seco, con lomas y oteros de tierra arcillosa y roja y una vegetación cada vez más mediterránea. Nuestra primera parada es una finca agrícola de dimensiones acadabrantes: las Bodegas Alicia Rojas [localización], en Ausejo. 850 hectáreas de cultivos. Si, repito, 850 hectáreas. Para un gallego, estas dimensiones de propiedad son casi imposibles de visualizar. Ahí dentro encuentras de todo: viñedo en diferentes variedades, estanques, bosque mediterráneo donde habita y se caza el jabalí y el corzo. Recorrer una finca de estas dimensiones dedicada a la propiedad agrícola es una gran experiencia: permite entender como la vida depende estrechamente de una conjunción de factores: suelo, orientación, altura. Recorremos viñedos de malvasía y viura -las variedades blancas clásicas de La Rioja-, o también de tempranillo. En función del punto de la finca en el que nos encontremos, los grados de maduración son muy diferentes. Lo notas en los dientes, cuando pruebas las uvas de cada viñedo. Aquí y allá, el enólogo Jesús Antón cambia la disposición de las hileras, que desde el altozano donde el pastor guarda las ovejas se antojan un patchwork de plantas con una foliación exhuberante, en septiembre. En la zona baja, está el viñedo ecológico. En la de aquí, el tradicional. El agua, distribuida en hermosos embalses alrededor de los cuales ha surgido la vegetación, es un bien que se distribuye entre los terrenos.

Alicia nos cuenta su vida de empresaria independiente y trotamundos inquieta. Ingeniera, estudió Derecho para conocer los derechos de las mujeres. Se hizo fuerte e independiente en un mundo de hombres a base de tenacidad, y es la primera bodeguera empresaria de la Rioja. Me fascinó esta Thatcher -como sus peones la llamaban- de Ausejo. Estoy editando un vídeo en la que podréis escuchar su propia historia.


Lumbre en la cabaña de Alicia Rojas

Para mí el campo, en el interior de la Península, siempre es esta lumbre prendida por la mañana, mientras sobre la mesa de la cabaña se presentan chorizos, embutidos y quesos de la tierra. Con ellos, con un pan excelente, catamos lo que sale de la tierra. Un excelente malvasía seco y otro semidulce que nos hacen disfrutar de la alegría de la finca, nos metemos a catar sus vinos tintos de tempranillo, de corte algo más tradicional; de ellos me gustó su reserva. Intento imaginar de que espacio de esta finca vienen las uvas que bebo.

De viñedos a olivos


Mirador sobre la finca de Quel.


Plantación de olivar.

Nuestro siguiente destino está en Quel. Sobre el pueblo, en lo alto de un acantilado, se puede observar un castillo de fundación árabe. En Quel está otro de las llamativas caras de la Rioja: la recuperación del olivar como unidad de explotación. Un emigrante de Quel en el País Vasco volvió para crear una enorme explotación; reuniendo miles de títulos de propiedad, agrupó 350 hectáreas de auténtico secarral para convertirlas en un explotación olivarera de última tecnología [localización]. En lo alto, visible desde todas partes, la impresionante obra arquitectónica que contiene la almazara reproduce desde el exterior las formas de las prensas tradicionales de oliva. Jon Aldama, el hijo, nos conduce por esta finca. Aquí el auga es aún un bien más escaso. Las hileras de olivos se suceden en el valle, y toda la explotación tiene un carácter aún muy experimental. Hay arbequina -la variedad de moda-, pero también arbosana -a mi juicio de sabor más intenso, de paladar más fácil y de un sabor mucho más sedoso-, pero también otras variedades como la redondilla o una griega, la koroneitis. Cada hilera está monitorizada por ordenador y una parcela en el centro de la propiedad sirve como campo experimental de implatación de variedades y como zona de entrenamiento.


Jon Aldama.


Las diferentes variedades de oliva

La propiedad, en un valle, es un ejemplo de tenacidad por darle vida a un campo duro. De estos olivos, que son jóvenes, las máquinas llevan la oliva a la almazara en quince minutos para reducir las pérdidas de calidad. Y de aquí salen, por ahora, un aceite de oliva virgen extra de gama alta que cuesta sobre 11 euros en tienda: el Lectus. Se puede encontrar de las dos grandes variedades de la finca: de arbequina y de arbosana.


Las cuevas de refugio


Cata de aceites “en contexto”

Los dos son excelentes, muy, muy buenos. La arbequina tiene un sabor intenso, pero la arbosana te envuelve y consigue hacer notar e integrarse con buenas conservas. Los catamos en un marco único, en el interior de una cueva de agricultores, entre madrigueras de conejo, al abrigo del viento frío del día, sobre fardos de paja.

El otro paisaje visual del vino, es el del diseño y la marca. Comemos en Ontañón [localización], otra de las grandes bodegas de la Rioja, ya de vuelta en las proximidades de Logroño. Muy orientada hacia el enoturismo, la propia bodega es una galería de arte dedicada a Miguel Ángel Saínz, un escultor que para la bodega elaboró toda una serie de esculturas y pinturas orientadas a explorar la relación entre la mitología y los dioses. Esta Perséfone de la foto está en una de las cavas. Pero las esculturas que recrean mitos clásicos están por todas partes, en los pasillos y en las etiquetas de los vinos. Allí comemos, mientras catamos los blancos de la bodega -un notable Vetiver 07, viura y 6 meses de barrica, con notas herbáceas- y el crianza y el reserva de la bodega. Todo en esta bodega está encaminado a transmitir una imagen de marca a partir del concepto de los dioses.

En Navarrete, también observamos otro concepto vinculado a las marcas como elemento. Dos amigos, Carlos y Daniel, elaboran en el bajo y en el profundo calado medieval de una casa familiar el vino Arar [localización]. A partir de las plantaciones viejas de sus familias, esta bodega diminuta -hace 4.500 botellas, una cifra irrisoria en comparación con las grandes marcas riojanas-, produce un vino muy personal, en el que está muy presente la madera a partir de torrefactos y especiados, y que una vez abierto, ofrece además notas de fruta negra. Me caen bien los propietarios de esta bodega en miniatura; y me gusta la preocupación por un hermoso diseño de botella y del propio concepto.

Cata en la ‘zona cero’ de la Rioja

Nuestra última cata del viaje es en un lugar muy especial, que a mí me emocionó: la basílica de Santa María de la Piscina. Una solitaria joya del románico fundada en el siglo X por un antiguo cruzado como capital de un principado de repoblación, y que es una gran desconocida para los visitantes de la Rioja. La bella iglesia románica actual es la parte más visible de un conjunto con una necrópolis de sepulcros tallados en la roca, pilas bautismales, restos de viviendas rupestres e incluso un lagar, uno de los más antiguos de la Rioja. Allí, sobre una vista espectacular de la zona, que resume la relevancia del lugar, hicimos una de las grandes catas del viaje, la de Bodegas Tobía.

Los Tobía son vinos de corte moderno, que nos hablan de una Rioja que es mucho más diversa y diferente de lo que los tópicos nos hacen ver. Entre los vinos que probé, me quedo con tres absolutamente fantásticos de la serie Alma Tobía. Un rosado fermentado en barrica, el Alma Tobía 2008, que es, a mi modo de ver, otro mundo en estos vinos: con cuerpo, profundamente seductor, sedoso, de trago largo…El blanco Óscar Tobía, del 2003, es una excelente muestra de la integración entre madera, malvasía y viura. El Alma Tobía Tinto de Autor 2005, un refinado ejercicio de viticultura con notas balsámicas, de especies discretas como canela, un vino que se sube al paladar, ligero pero lleno de notas de todo tipo. El Tobía Graciano 2007 es un ejemplo de como conseguir crear un vino de estructura a partir de una fuerte personalidad varietal que, sin embargo, hasta el momento había sido relegada a complemento de coupage de vinos tempranillo. Catando a los pies de la ermita, pudimos entender que la Rioja tiene un enorme potencial para crear vinos fascinantes, sorprendentes, modernos y concebidos desde un ángulo totalmente nuevo.

Mis ojos miraban el entorno, esta ‘zona cero’ de la viticultura riojana, cuando tras la conquista árabe el viñedo volvió a ser importante, poco a poco, en estas tierras fértiles del Ebro. Estoy entusiasmado. Cuando nos abren la ermita, la guía nos muestra la sala de juntas, que tenía tres puertas. Por cada una de ellas entraban los representantes de cada uno de los pueblos de su demarcación, desde los diferentes puntos cardinales. “Todos iguales”, nos decía la guía. Las tres puertas son idénticas. Territorios cruzados, abiertos y en equilibrio siempre abierto al diálogo. Como el vino en La Rioja.

19 Sep, 2009

Sensaciones

Publicado por: Joan Gómez Pallarés. En: General


Post también publicado en De Vinis

No puede ser de otra forma: hicimos tantas cosas ayer, en el primer día de nuestro viaje por la Rioja, que me conformaré con escribir sobre alguna las sensaciones que tuve a lo largo de la jornada. Empezó a las 9 de la mañana y terminó a medianoche (sin siesta ni pausa…). Con buen criterio, los organizadores han pensado que “puesto que están, les vamos a ofrecer de todo y variado”. Y para la carretera que nos fuimos, con una extraordinaria guía, Estíbaliz (familiarmente, MegaEsti), que lleva la Rioja entera en la cabeza, y una ruta por la Rioja Baja, quizás la menos transitada por el viajero. Una pasada. Primera sensación: “Joan, quítate las telarañas de la cabeza”. La Rioja es tan variada que si te limitas a vivir de los topicazos que ha alimentado en el siglo pasado, te quedas en nada. Hay mucha vida más allá de las grandes empresas y las enormes bodegas, más allá de los edificios de grandes firmas y las inversiones multimillonarias. La Rioja, como cualquier región vitivinícola de larga tradición, tiene que ser recorrida poco a poco y con buena guía. Sólo así descubres lo que merece la pena. Que es mucho. Segunda sensación: una casita con lumbre casi en la cima de la propiedad de Alicia Rojas. Conversación deliciosa, salpicada de anécdotas, con Alicia (extraordinaria mujer) al calor de una malvasía seca y otra semidulce que hicieron las delicias de este cronista, bien acompañadas de un chorizo hecho a la brasa. Un entorno de belleza sobrecogedora.

Tercera sensación: la tradición del aceite, aunque casi enterrada por la fama del vino, es muy poderosa y hay mucha gente empeñada en devolverle su sitio de privilegio en el reino de la alimentación. Jon nos hizo una visita de lujo a sus instalaciones y, lo más importante, nos paseó por sus campos, nos mostró el incesante trabajo de investigación y nos remató la faena con un único (en mi vida por lo menos) aperitivo troglodita: sentados en el interior de una de las cuevas que servían de refugio a los pastores y labriegos de antaño, gozamos de un Lectus, monovarietal de arbequina (poderoso, fragante, enorme, contenidamente amargo) y de otro de arbosana (delicado, femenino, insinuante). Cuarta sensación: ¡nada es lo que parece! En un polígono industrial de Logroño se esconde Ontañón, que ha colonizado, regenerado y metamorfoseado la antigua fábrica de la Viuda Solano y la ha convertido en un espacio donde arte y vino descubren nuevas fronteras. Con Raquel comimos de maravilla (¡qué patatas riojanas y qué verdura a la brasa…!) y descubrí el brillo en los ojos de la nueva generación que avanza imparable. Su monovarietal de viura del 2005, con seis meses de barrica, me pareció soberbio, con unas notas oxidativas que me gustaron mucho. Un vino que no dejó de crecer en copa en dos horas.

Quinta sensación: lo mínimo también existe en la Rioja. Aunque haya que buscarlo con esfuerzo, existe y merece la pena que se conozca. En Navarrete nos lo topamos: ARAR, quizás la bodega más pequeña de la DOC, es el proyecto de Arranz y Argote. No tenía la menor idea que les iba a conocer (todo es sorpresa antes de que nos metamos a ello) y ya había escrito en una ocasión de su 2003. Me encantó conocerles, pisar su mínima pero cuidada bodega y constatar que su 2004, con un poco más de botella, sigue con las buenas sensaciones que ya me diera el 2003.
La guinda llegó con mi sexta sensación: en La Rioja existen viñedos y bodega institucionales. La Bodega La Grajera, apenas a 5 km de Logroño, es un paraje mágico para quienes amamos el vino. Junto a un lago, en un entorno protegido por pequeños cerros, Juan B. Chavarri y su equipo están haciendo una labor extraordinaria en el estudio de las variedades de la DOC, en todas las modalidades de vinificación que aceptan éstas y en todas sus posibilidades de cultivo. Me quedo, aquí, con la profunda, emotiva, charla que nos dió JuanB, sobre una variedad por completo desconocida para mí a nivel organoléptico: la tempranillo blanca. Había leído de ella, claro, pero jamás la había probado (no se comercializa que yo sepa). Y estaba ante la única Ha de España con esta variedad y ante el hombre que está haciendo decir a esta uva cosas de vértigo, de impacto. Mosto, vino fermentado en acacia, en roble frances, muestras del 2007, nos ofrecieron un abanico que sólo me permite decir: ¡qué poder, que versatilidad, qué capacidad tiene esta uva! Cuando esto se expanda, va a ser una bomba, señores. Otros dos hitos gustativos tuvimos en La Grajera, un 2004, casi a partes iguales tempranillo y graciano, vibrante y de un poderío sápido y una alegría…JuanB y un servidor coincidimos en nuestra pasión por estas variedades ácidas, que dan un juego tremendo en el medio plazo; y el primer vino en el que intervino JuanB, su 1982, que estaba en la línea de los grandes riojas que saben envejecer muy bien. Casi joven en su color, ligeramente balsámico, con puntas de violeta, de pan de higos, de violeta, ácido y vivo en boca, enorme en el posgusto, cuero fino, nos ofreció el fin de la jornada un rioja clásico (muy en la línea de los viejos Ygay que he probado en mi vida) que tiene muchos años de vida por delante. Pena que apenas queden 100 botellas…

Última sensación: ¡qué amable, hospitalaria y generosa es esta gente de La Rioja, caramba!

17 Sep, 2009

En ruta (día 2)

Publicado por: Manuel Gago. En: General

Continuamos en nuestra ruta por la Rioja. Como ayer, podrás vernos en el mapa o en el hashtag #riojablog en Twitter.

17 Sep, 2009

“Hay que venir”

Publicado por: Manuel Gago. En: General

Mientras andamos por la calle Laurel de Logroño, el epicentro de la vida nocturna de la ciudad, algunos de los bloggers avanzan sus sensaciones sobre la experiencia de ayer.

17 Sep, 2009

TACTO

Publicado por: Roberto González. En: General

Barro

Tierra y canto.

¿Lo que ves existe? ¿Lo que escuchas está pasando? ¿Lo que saboreas tiene textura? Y lo que hueles, ¿tiene forma? Lo que tocas es real. La tierra que rodea el canto rodado de al lado de la cepa está húmeda. Apenas la recojo siento frescor y cuando la comprimo contra la superficie tiende a secarse, aviso de día de vendimia en Finca Valpiedra. Pienso en saborear la tierra, en pasar la lengua por la piedra, en apoyarla sobre el moflete, en lanzarla dejando que poco a poco se largue de la palma de mi mano.

cepapiernas

Cepa.

Los dueños de las fincas no necesitan hijuelas, ni escrituras de plantación para saber la edad de la cepa, les basta con mirarla. Ante la pregunta  “qué edad tienen”  ladean la cabeza, adelantan una mano, la voltean y, guiñando el ojo, aseguran que son adultas o en plenitud.

cepa

Tocar una cepa vieja es trabarse en cortezas secas, llagas, callos, y cicatrices, las mismas que las de quien laborea el majuelo. Cuando se arrancan las vides se amontonan antes de pasar a ser pasto de las llamas pero, aún así, conservan su alma, son de una pieza, nunca se trocean.

despalilladora

Racimo.

Un racimo en las manos es un juego. Me gusta pasar una por encima mientas la otra sujeta. Más tarde, con tres dedos, juego a tirar de la uva hasta que cede y se desprende.

ollejo

Sentir en los dientes el estallido de una uva madura, notar la pepita y con la punta de la lengua revisar el hollejo, son un juego desde niño. Quizá, la despalilladora se creó con ese sentido y sus mútiples “lenguas” hagan eso, empujar las uvas por lo agujeros hasta que recorren el camino hacia la prensa.

parque

Bodega

Las bodegas visitadas, Dinastía Vivanco, Finca Valpiedra, Miguel Merino y Muga -seguro que todas las demás- están a la espera de la llegada de la uva. Comienza la vendimia y se nota en el ambiente. Las paredes y las vigas parecen adivinar que ya no pasaran las horas a solas, sin más compañía que la piedra de sillería, las vigas de madera y la presencia, en ocasiones molesta, de individuos que  miran con ansia de abrir una espita y arrebatar de sus panzas el fruto de meses de crianza y guarda.

tronco

Duelas

Las duelas de una barrica o tonel no son iguales. Antes de domarlas son tronco y después tablón. Se pasan una temporada a la intemperie, sufriendo aguas, granizos, sequías y remojados hasta que su superficie adquiere un tono gris y los hongos han devorado todo los que se les ha antojado. Cuando pasan por la sierra, su madera se alisa y brilla.

duelas

Barrica y tonel

El montaje de un tonel tiene algo de juego del dominó. Con dos manos y destreza se apoyan unas contra otras hasta que se mantienen por ellas mismas, tan sólo sujetas por un aro frío. De niño aprendí a levantar las fichas de dominó, todas de una vez, como mi abuelo. (A mí no me interesaba jugar pero incordiaba hasta que era yo quien las colocaba.)

llama

La barrica va tomando forma y, bajo el fuego, sus duelas se doblan a merced de la tensión del cable trenzado “salomónicamente”, que la agarra por lo que será una de sus caras.

compás

El compás deja un surco en la tabla por el que la sierra circulará bajo el mando del maestro tonelero.

El vino

Uno de los vinos me pesaba, otro encamisaba mi boca. Los menos corrían ligeros sin dejar huella. Algunos se mostraban “terrosos” hasta que con el tiempo perdían  “tensión”. ¿Y los mostos? Se masticaban.

El día

La primera botella etiquetada de vino que vi por casa era de La Rioja. También recuerdo que situé la región en uno de los numerosos mapas mudos que nos tocaba hacer en la EGB. Hoy he visitado esa región que pintábamos de un color diferente al resto y a veces parecido, pues la caja de lápices  de Alpino no tenía tanta variedad. Tengo en la memoria el tacto de las pinturas de cera y se asemeja a la superficie de las barricas. Bien, ¿pero qué se siente en Rioja?. Por ahora paz y en sus campos descanso.

valpiedra

Quizá sea por el balcón mirando al meandro del edificio de Valpiedra.

Neruda

Quizá por el video sobre un año en la cepa del Museo del Vino de Dinastía Vivanco o el tacto de las páginas del libro de Neruda con su dedicatoria;

miguel merino

quizá haber disfrutado comiendo rodeado de piedra, exvotos mexicanos y la manera de ser de Miguel Merino han ayudado, …..

atardecer

Quizá haya sido el atardecer con una botella de Viña Grajera 1982 cuyo valor añadido y brutal aroma ha sido el colofón a un día sin descanso para el alma, algo de lo que no son escasos en La Rioja. Me voy a dormir y suena en mi cabeza aquella estrofa de Serrat: “…que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca”. Dicho, hecho y tocado queda. Por hoy.

17 Sep, 2009

Pleno de sentidos en La Rioja

Publicado por: Manuel Gago. En: General

Nuestro primer día de aventura gastronómica significó recorrer esta comunidad de arriba abajo, descubriendo auténticas maravillas para los sentidos que en los próximos días os detallaremos. Y mientras, aquí van unas cuantas fotos. Mientras unas estaban por la Rioja Alta…


Finca Valpiedra


Incunables en el Museo Vivanco


Tonelería en Muga

Otros por la Rioja Baja…


Cuevas en la almazara de Quel


Mirador sobre la almazara de Quel


Tesoros de verdura en Ontañón


Viñedos en la finca de Alicia Rojas
Y luego todos juntos…


Comparando barricas de acacia y roble en el viñedo institucional de la Rioja.

16 Sep, 2009

En ruta

Publicado por: Antonio Portela. En: General

A partir de las 10 de la mañana nos pondremos en ruta por La Rioja. El mapa indica la posición en tiempo real del equipo. Tenemos un día, por ahora, lluvioso. A través de Twitter iremos contando lo que vayamos viendo, y podéis seguirnos a partir de este enlace o con el hashtag #riojablog. También en el módulo de Twitter que véis en esta página, en la columna de la derecha.

Durante una parte del día, el equipo se dividirá. Algunos miembros irán a la Rioja Alta y otros a la Rioja Baja, para conocer sus peculiaridades. Los mensajes de Twitter lo indicarán. RA significa Rioja Alta y RB Rioja Baja.

15 Sep, 2009

Sigue El Rioja de Blog en directo el miércoles y el jueves

Publicado por: Manuel Gago. En: General

Será una experiencia muy nueva en el ámbito de los viajes y el vino en España. Mañana miércores 16 y el jueves 17 podrás ver en directo el viaje de cinco blogueros que explorarán la cultura de la Rioja desde puntos de vista muy diferentes. Explora en tiempo real con nosotros la Rioja y síguenos en Twitter, a través del tag #riojablog. La experiencia empezará a partir de las 10 de la mañana y durará hasta la noche.

15 Sep, 2009

Manuel Gago: todos los capítulos que faltan por escribir

Publicado por: Antonio Portela. En: General

Manuel Gago afirma que su Capítulo 0 es lo que está antes del Capítulo 1, ese capítulo que siempre está a punto de escribirse pero que nunca se materializa. De ahí que su blog sea, sobre todo, una tormenta de ideas gastronómicas, de viajes y de historias puestas en la red con el afán inicial de compartir.

Quién soy

Nací apoyado en el mar y tierra, porque en el Barbanza, la tierra en la que nací, las montañas resbalan hasta meterse en las rías; de tal forma se explica que tenga un pie en cada lado y me pase echando de menos, cuando estoy en la montaña, mi mar de Arousa, y viceversa. Una identidad bífida hace que tengas la memoria partida: me emociona la caldereta de raya, los jureles fritos, las sardinas pringosas en pan de maíz, pero también el cocido lento, las filloas de sangre, los chorizos ahumados al fuego del llar. Y así toda mi vida: la ciudad y el campo, la nueva cocina y la tradicional, el vino de los abuelos y el de los nietos. Sí, los vinos. Creo que el vino es el carnet de identidad de la tierra. El vino es diálogo entre el clima, el suelo, el hombre, la ciencia y la cultura. No se me ocurre nada más apasionante que esa combinación. Y no busco el vino perfecto; como a las personas, me gusta comprenderlas en toda su dimensión.

Cuestionario enóloco

¿Cómo fue tu primera vez?
Hubo dos. En la primera hubo una competición de bebida de tazas de vino de mi abuelo a una edad totalmente indecente, pero no recuerdo el final de la historia, como es lógico. La segunda fue acompañando una sabrosísima parrillada de marisco, con 20 años.

¿Con qué vino?
Pues lo tengo clarísimo: fue con un amandi, un vino de la Ribeira Sacra, un vino afrutado y sabroso. Estaba en tercero de carrera y me dije: “esto me gusta”. El segundo fue otro de Valdeorras, al año siguiente, presentado por un amigo auténticamente gourmet con 21 años. Me encantó. Y hasta ahora.

¿Blancos, tintos, rosados, espumosos, dulces o de la tía Asunción?
Parafraseando a Cervantes, “el espumoso es la gracia que no quiso darme el cielo”. El resto, lo que me echen.

¿Eres capaz de aguardar años para tomar una botella o no te para en las manos?
Más que aguardar, lo que tengo es poca memoria. Y eso a veces da sorpresas satisfactorias. Hace poco alucinamos con un syrah de 1993 al que habíamos ignorado por dejadez. ¡Qué bien le sentaron los años!

¿Jóvenes o con experiencia?
Tengo días. Tengo personas.

¿Armarito con temperatura, bodega en condiciones, trastero o vil estantería-almacén en la cocina?
Trastero más o menos decente. Si mis vecinos supiesen lo que hay ahí dentro…

¿Tienes manías o rituales vinculados al vino?
Soy un friki de los enogadgets, pero últimamente mi manía es la temperatura del blanco. Quiero la mejor temperatura de acuerdo con el momento. Me paso la botella poniéndole y quitándole gabardina continuamente.

¿Cómo se toma mejor un gran vino: sólo, en pareja o en multitud?
Depende del vino y la situación. Yo creo que los vinos son para compartir. Me encanta cuando ves que un vino que escoges hace disfrutar a la gente: no hay cosa mejor. Pero una buena copa también ayuda a encontrar la inspiración. Y la inspiración muchas veces es un camino que hay que hacer solo.

Qué vino recomendarías a tu mejor amigo
Un vino que tenga una historia detrás. Que la podamos contar. Y que luego el vino esté a la altura de las palabras que crearon la magia.

¿Con cuál de los cinco sentidos querrías recorrer la Rioja y por qué?
Uf. Ya véis que todos mis compañeros han cogido los sentidos más complicados. Yo me apuntaría al oído. Siempre aluciné con la fermentación…

14 Sep, 2009

Antonio Portela: buscar sentimientos en los sentidos del vino

Publicado por: Manuel Gago. En: General

Antonio Portela tiene dos grandes pasiones: la montaña y el vino. Y si se combina, como en la comarca de Valdeorras, pues mucho mejor. La mirada de Portela sobre el vino es poética, y llena de preguntas y curiosidad.

Quién soy

Vivo entre el Miño galaico – portugués y las Rias más Baixas, entre el Atlántico y cualquier montaña.
A la vitis y a su jugo hace trece años que le quiero y después de conocernos un poco y de haber pasado unas cuantas historias juntos, me gustaria llegar a su “última fase” (¿la fase superior?), la de la emoción, la ensoñación y más allá, o la vuelta al origen … pero no doy llegado … de momento solo intento huir de su cara uniforme y global, de la maquillada y operada con cirujia estética que manipula lo natural … y esperar convertirme algún dia en viticólogo de bagos.

Cuestionario enóloco

¿Cómo fue tu primera vez?
No la recuerdo, creo que no lo descubrí, me abdujo.

¿Con qué vino?
Me hubiera gustado que fuera con un blanco o tinto de las Rias Baixas, hubiera significado muchas cosas.

¿Blancos, tintos, rosados, espumosos, dulces o de la tía Asunción?
Creo en todos… y a todos debo fidelidad.

¿Eres capaz de aguardar años para tomar una botella o no te para en las manos?
Tengo un corto límite de espera y condiciones contraproducentes.

¿Jóvenes o con experiencia?
Idem a la antecedente de la anterior.

¿Armarito con temperatura, bodega en condiciones, trastero o vil estantería-almacén en la cocina?
Vil trastero. En el futuro, si llega, la segunda opción.

¿Tienes manías o rituales vinculados al vino?
Ni ritos ni prejuicios. Naturalidad adaptada a las diferentes situaciones. Bueno … copa y temperatura adecuadas.

¿Cómo se toma mejor un gran vino: sólo, en pareja o en multitud?
En pareja o con un pequeño grupo de amigos, excepcionalmente más allá.

Qué vino recomendarías a tu mejor amigo
Cada vez uno diferente y desconocido.

¿Con cuál de los cinco sentidos querrías recorrer la Rioja y por qué?
Con el olfato, se llega antes a los recuerdos y a la emoción.


  • Manuel Ruiz-Adame: Hombre Juan, ¡en hora buena! hace tantos años que no nos vemos y mira ahora con lo que me encuentro: ¡Una mutación ha causado una nuava variedad d
  • Podologia Logroño: Que buena pinta tienen todos los platos... especialmente el del jamoncito. Ademas parece que cuidan mucho el gusto de la presentación. Enhorabuena!!
  • rosita: Para mi del vino de uva, el

Cinco sentidos, cinco blogs

Cinco conocidos blogueros españoles del ámbito enogastronómico visitarán La Rioja los días 16 y 17 de septiembre, durante el programa de El Rioja y los 5 Sentidos, para compartir experiencias.

Cada uno de ellos se identificará con uno de los cinco sentidos para aportar diferentes visiones y perspectivas sobre el vino de Rioja. Antes de que llegue ese momento, nuestros blogueros irán descubriendo algunos aspectos sobre la cultura del Rioja. El resultado lo podrás leer aquí y en sus blogs:

Joan Gómez Pallarés. Editor de De Vinis.

David de Jorge. Editor de daviddejorge.com. Diario Vasco.

Roberto González. Editor de El Pingüe. Diario Público.

Antonio Portela. Editor de O Viticólogo dos Bagos.

Manuel Gago. Editor de Capítulo Cero.

las noticias de El Rioja y los 5 sentidos en tu email

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