
David de Jorge es un auténtico maestro del humor gastronómico. Si algo caracteriza a sus crónicas, es su personal estilo, un cuidado mestizaje entre la mejor literatura gastronómica y la coloquialidad de las barras de bar.
Quién soy
Soy de Hondarribia. Hijo de Marilén y Jorge, hermano de Tati, Elena y Bolo. Mi chica se llama Eli. Aborrezco el fútbol, no se jugar al mus, como con vino y agua con gas y soy apóstata por la gracia de Dios.
Desprecio las palabras huecas, las verdades de piedra. Prefiero ser animal antes que náufrago ilustrado. Soy garbanzo y chupo el regusto del caldo en el que cuezo con chorizos.
Aprendí mi oficio con Celaya, Altolagirre, Subijana, Arbelaitz, Guèrard, Chibois y Berasategui, aunque cocinar no tiene nada de extraordinario, es sólo una manera de soportarme y hacerlo llevadero.
Aborrezco la cultura de la asepsia, de la higiene y de la corrección mental. Me gusta chupar la cabeza de un besugo, comerme las tripas asadas de una becada, lamer la corteza enmohecida de un queso enfermo, beber el jugo de una cepa podrida e intoxicarme con sabia insensatez para morir más feliz.
Y soy excesivo, mezclo café y chocolate en el desayuno para disfrutar de las dos bebidas. Quienes me conocen insisten que es una porquería y que pierdo el valor, el gusto y la fortaleza que los dos ingredientes tienen por separado.
No hago caso, mentiría si dijese otra cosa. Todas las mañanas, cuando bebo de mi taza, pienso que sugerirle castidad a un libertino o prudencia a un valiente es como hablar de humanidad a un tirano.
Cuestionario enóloco
¿Cómo fue tu primera vez?
En mi pueblo somos muy brutos y bebemos vino desde muy jóvenes, así que mi primera vez fue un descojono.
¿Con qué vino?
Sería un crianza peleón sin etiqueta, no teníamos un clavo.
¿Blancos, tintos, rosados, espumosos, dulces o de la tía Asunción?
Me gusta todo lo que tenga alcohol y fermente, aunque estos últimos años buceo más en vino blanco.
¿Eres capaz de aguardar años para tomar una botella o no te para en las manos?
No tengo paciencia para guardar vinos y mis amigos traen siempre mucha sed a casa.
¿Jóvenes o con experiencia?
Tutti frutti
¿Armarito con temperatura, bodega en condiciones, trastero o vil estantería-almacén en la cocina?
Me gustaría vivir en un castillo y bajar a la bodega en batín de seda a por el vino, pero me conformo con abrir en calzones un armario que tengo en la cocina.
¿Tienes manías o rituales vinculados al vino?
No soporto que se abra sin delicadeza una cápsula de plomo y prefiero disfrutarlos en compañía, beber en soledad es muy peligroso.
¿Cómo se toma mejor un gran vino: sólo, en pareja o en multitud?
En abundancia.
¿En la tienda de vinos de tu barrio te conocen por el nombre?¿Y en las otras de la ciudad?
Las tiendas de vinos me aburren mucho. No soporto las chorradas y en las vinaterías se dicen muchas. compro los vinos a los comerciales, que te los llevan a casa.
Qué vino recomendarías a tu mejor amigo
Un champagne rosado e ilustre.
¿Con cuál de los cinco sentidos querrías recorrer la Rioja y por qué?
Yo preferiría recorrer la rioja con choferesa mulata, como camilo josé cela, parando a tomar vinos cada 35 minutos.

Joan Gómez Pallarès tiene uno de los blogs más longevos del panorama enológico español: 








